Agregar a Favoritos


  Artículos


 



Extención: pdf
1
Boletín San Tarcisio Septiembre
Descripción:
Publicado el: 27/10/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Septiembre
Tamaño: 5.45 Mb

Extención: jpg
2
Boletín San Tarcisio Agosto
Descripción:
Publicado el: 22/08/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Agosto
Tamaño: 2.37 Mb

Extención: jpg
3
Boletín San Tarcisio Agosto
Descripción:
Publicado el: 22/08/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Agosto
Tamaño: 2.02 Mb

Extención: pdf
4
Boletín San Tarcisio Julio
Descripción:
Publicado el: 11/08/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Julio
Tamaño: 4.07 Mb

Extención: pdf
5
Boletín San Tarcisio Junio
Descripción:
Publicado el: 22/06/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Junio
Tamaño: 1.57 Mb

Extención: pdf
6
Boletín San Tarcisio Mayo
Descripción:
Publicado el: 31/05/2011
Descargar Boletín San Tarcisio Mayo
Tamaño: 4.29 Mb

Extención: otro
7
ESECh 2010
Descripción: Algunos datos y aproximaciones del realizado Encuentro de Seminarios de Chile 2010.
Publicado el: 11/10/2010
Descargar ESECh 2010
Tamaño: 11.9 Kb

Pamplona, Septiembre de 2011.

Queridos Seminaristas:


“Si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerzan los albañiles… Es inútil que madruguen, que velen hasta muy tarde, y que se fatiguen para ganar el pan: ¡Dios se lo da a sus amigos mientras duermen! (Salmo 127)

      Reciban un saludo fraterno y lleno de gratitud para quienes ahora viven en la hermosa etapa del Seminario. Algunos en su primer año, otros ya terminando su formación sacerdotal que, por cierto, nunca termina. Todos, compartimos la conciencia de llevar este hermoso e inmerecido regalo de la vocación sacerdotal; “este tesoro lo llevamos en vasijas de barro ( 2 Cor. 4,7)”. 
      Hoy,  en mi condición de sacerdote estudiante me uno a todos aquellos que han descubierto la necesidad de formarse para responder a los desafíos de nuestro tiempo. Pero, no hay mejor formación que la amistad con Jesucristo. “El me sedujo y yo me deje seducir por él ( Jer. 20,7 )”. El esfuerzo humano es inútil sin Dios, “Si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerzan los albañiles (Sal.126)”; más aún si estamos llamados a seguir a Cristo a anunciarlo y a testimoniarlo a Él. Para ser sus amigos, es decir, discípulos y misioneros, es necesario conocerlo. Nadie ama lo que no conoce. Tener la conciencia profunda que su Evangelio es la luz que necesita mi corazón y el mundo de hoy, Él es la respuesta a las interrogantes existenciales,  a los problemas sociales y culturales de ayer, de hoy y de siempre. Su Evangelio penetra en los corazones endurecidos por la soberbia e interpela a los intelectuales de hoy. Es la verdad que cae por sí sola, no se impone sino que se vive en la intimidad del corazón creyente que es capaz de recapitular todas las cosas en Cristo (Ef. 1,10). Esto se logra en la amistad de quien se ha encontrado con Él. 
      Enamorados de Cristo y de su misión, nos abandonamos para que él haga su obra, con los años estoy convencido que Dios me a dado no lo que le pido, sino lo que necesito para renovar mi bautismo como sacerdote, profeta y rey. 
      Por eso somos hombres de oración, en ella le encontramos sentido a nuestra vida, es así como la soledad se hace fecunda en las manos de Dios. El celibato se ve rejuvenecido como una respuesta amorosa y alegre por todo lo recibido.  “¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Ofreceré la copa por la salvación (Sal. 116)”. Estamos llamados a ser hombres de oración, hombres sacerdotes de Cristo, que en cada Eucaristía actualiza el misterio de salvación del hombre. El ser humano en la Eucaristía, aprende y vive el misterio que nos hace más humanos, morir a sí mismo. Morir al orgullo, a la soberbia, a la avaricia, a la lujuria, en fin es aprender amar como donación, sacrificio, entrega alegre y generosa, siendo esto lo que verdaderamente enriquece a todo hombre y mujer de todos los tiempos y lugares. 
      La filosofía es la base para comprender y vivir nuestra fe. La inteligencia de la fe, nos garantiza en no reducir al hombre a emociones y sentimientos sino a descubrir el orden de todas las cosas. No al azar, ni a la casualidad, sino al orden inteligente que nos hace creatura del Todopoderoso. La racionalidad nos hace capaces de descubrir la verdad de las cosas, del hombre y de Dios. La voluntad nos hace descubrir el bien de aquello que nos hace más hombre y no simples creaturas de instinto, que sin libertad responden. Y el amor nos eleva a ser copartícipes de Dios que es Amor. 
      La amistad con el Resucitado no sólo nos hace filósofos y  teólogos, sino mejores personas que viven lo que comprenden y comprenden lo que viven. Anímate en la tarea de la Evangelización, que no es otra cosa que la humanización de tu propio corazón y de nuestro mundo. Pon lo tuyo y el Señor hace el resto, “Nada sin ti Señor, nada sin mí”, ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! La tarea es de él, pero te necesita a ti. Atrévete y sigue adelante, sin mirar atrás.

Pbro. Alejandro Cid Marchant
Diócesis de Chillán
Estudiante de Lic. En Filosofía
Universidad de Navarra
Facultad Eclesiástica de Filosofía

 


O'higgins 1487 Chiguayante, Concepción - CHILE / Fono: +56 041-2361463

 
DISEÑO WEB: MASTERNET.CL